miércoles, 6 de febrero de 2013

Irene


Sobre las últimas cosas que ves y las primeras que recuerdas.

miércoles, 9 de enero de 2013

lunes, 10 de diciembre de 2012

va de versiones

Esta semana en cadaver de un quesito versionábamos a los grandes, a los mitos a los artífices de las joyas del rock que ahora escuchamos,gráficamente hablando, porque nuestras reinterpretaciones son de las carátulas de los discos que para nosotros tienen algo.

jueves, 22 de noviembre de 2012

The tale-tell heart

…) Balanceando la silla sobre la cual me había sentado, raspé con ella las tablas del piso, pero el sonido sobrepujaba todos los otros y crecía sin cesar. ¡Más alto… más alto… más alto! Y entretanto los hombres seguían charlando plácidamente y sonriendo. ¿Era posible que no oyeran? ¡Santo Dios! ¡No, no! ¡Claro que oían y que sospechaban! ¡Sabían… y se estaban burlando de mi horror! ¡Sí, así lo pensé y así lo pienso hoy! ¡Pero cualquier cosa era preferible a aquella agonía!(…)


miércoles, 14 de noviembre de 2012

fight the power!

Hoy los quesitos secundan la huelga, mañana montaremos una escenita.

viernes, 19 de octubre de 2012

Cadáver de un quesito

Las ganas de trabajar en algo que nos emocione hacer (para variar un poquito) nos ha motiviado a crear  Cadaver de un Quesito. Todas las semanas trabajaremos Jaime Arantegui, Buba Viedma, Oscar Molina y yo bajo un tema común. Preparáos que el engendro empezará a andar la semana que viene.

He aqui mi ilustración para empezar.


lunes, 8 de octubre de 2012

Mi nueva tabla













Hace unas semanas decidí transformar mi vieja tabla. Ya con los extremos despuntados, las láminas de madera levantadas y unas grietas que anunciaban el desastre acabé por cortar por lo sano, y transformar una Flying Wheels de 40 pulgadas en una tabla personalizada de unas 36-37 pulgadas.

Así, entre sierras, lijas, brocas y pinceles, y gracias a unas preciosas fotos de David Mazagatos que me ayudó en la primera fase de la operación, puedo dar por finalizada esta criatura inspirada en el cuento de Caperucita Roja, y enseñárosla cual padre orgulloso, aún con sus defectos, que no son pocos.